Qué triste es ver cómo me evitás, me evadís.
Si supieras que me voy desmoronando poquito a poquito, pero no ves nada.
Solo VOS y tu EGO.
Y yo que te creí algo más inteligente. Y si tan solo supieras que esta entrada que escribo es para vos, pero nunca te darías por aludido. Es difícil tener que verte todos los días. Me siento atrapada en un sueño que tarda en hacerse realidad y que mientras estoy acá, es una pesadilla.
Pero, a pesar de todo, te amo más que a nadie en este mundo. Qué irónico resulta todo esto!
No me entiendo. No te entiendo.