domingo, 24 de abril de 2011

Siempre aquí...


Cada instante que pasa es una gota de lluvia que cae. No puedo entender cómo sigo mirando a través de esa ventana. ¿Acaso ya no existía? No quiero verte. Volveré a caer. Es inevitable no pensar en esos recuerdos. Pasó todo tan rápido. Y ya van dos años; dos años en los que viví amarrada a algo que todavía no logro descifrar. ¿Qué es lo que hace que me quede prendida a una irrealidad? Entiendo, y no entiendo nada.
Un puñal por la espalda creo que sería mejor que esta tristeza clavada en lo más profundo. Nunca comprendí por qué las cosas tuvieron que ser así. Millones de ideas rondan por mi cabeza.

Y pierdo mi tiempo, pensando en cuánto tiempo perdí. Pero no me preocupo por volverlo a perder. Ya no tengo nada que perder, porque contigo lo perdí todo.